Mis Relatos

Las relaciones son espejos

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Uno inicia el camino hacia el encuentro personal también en las relaciones. Se encuentra en el otro y nos hace de espejo cósmico su mirada, su pelo, su corazón, sus gestos, su todo. Y es que el ser humano como ser social, necesita de la comunicación y sentir del otro para expandirse, sino, no sería posible el desarrollo en la tierra.

Hay un deseo profundo en el ser humano de fundirse con otro ser humano desde que comienza su existencia, sin que nadie le diga nada, porque en el fondo recuerda cuál es su origen y sabe que su vida es posible gracias a que otros dos seres humanos se fundieron.

No importa la edad que tengas, no conozco a nadie que no tenga el deseo de conocer  a un compañero o compañera con quien fundirse y sumar a su vida. Las páginas de encuentro de alamas gemelas por internet y las aplicaciones tienen tanto éxito por ello. Cuántas veces no oímos esa pregunta: ¿Será mi alma gemela?

O alguien que te narra haber conocido a alguien tan especial y con tanta conexión que desde entonces no pudo enamorarse de otra persona porque nadie le sabe porque nadie le toca, porque hay algo más de lo físico y del corazón, algo implicado en las relaciones que se llama alma, espíritu, cuerpo sutil, como queramos llamarlo.

Y hay una fuerza que está en nosotros que nos hace relacionarnos para vernos uno con todos, para sentirnos, para recordarnos, para sanar aquellas partes de nosotros que requiran luz y amor… Para liberarnos. ¡Y este es el regalo de las relaciones!

El poder de transformarnos a través de ellas, un toma y daca que va y viene, algo que se da y llega de regreso, un amor que puede amplificarse con el tiempo… Y así como las relaciones se tejen, también hacemos el mundo.

Y el planeta se puebla, se puebla de personas, de corazones de consciencias. ¿Qué hace que nos crezcan las uñas o que sea posible un embarazo? Esa fuerza milagrosa siempre está presente y aunque queramos llamarle, no tiene nombre, no hay palabra para definir su grandeza, lo cierto es que estamos aquí, que tenemos esta oportunidad para amarnos y eso es lo más grande que tenemos…

Me pregunté en muchas ocasiones ¿Cómo es posible que haya en el mundo tantos seres humanos queriendo fundirse y otros tantos solos? ¿Por qué ese anhelo? Y creo que nos pasamos la vida buscando nuestro origen, porque es nuestro referente, es de donde venimos, estamos hechos de ello y veo que detrás del anhelo de fundirme con el otro, tan solo hay un anhelo por encontrarme conmigo mismo. Que el otro me hace de espejo y el deseo humano de fundirse con otro ser, siempre es con alguien que le haga sentir bien, con quien le haga conectar más allá de lo cotidiano. Esto es, un ser que sea un espejo radiante, que refleje lo mejor de nosotros mismos.

Y luego cuando lo encontramos nos damos cuenta de que el espejo refleja todo cuanto tiene. Lo maravilloso y también las sombras. ¡Y esta es la única forma de encontrarnos enteros porque estamos hechos de múltiples matices!

Una aventura maravillosa a nuestro encuentro, en todas nuestras relaciones… La pregunta es, ¿A dónde me llevan mis relaciones, me acercan a una mejor versión de mi?

De cualquier forma nos fundiremos una y otra vez la humanidad entera, en ese intento imparable de volver a encontrarnos. De ser dos. Esa ilusión de no estar solo, ese sueño de poder morir acompañado…

A veces necesitamos vivir de ilusiones, aunque en el fondo sepamos que aunque nos fundamos, no es el otro, sino nosotros mismos con todos nuestros matices, reflejados en un espejo.

Con amor,

Devi Rodríguez.

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