Mis Relatos

El amor de una madre

Ven a mi pecho cuando solo te encuentres,
yo siempre espero con flores tu llegada
porque aquí siempre tienes un lugar, un espacio, un corazón.

Soy para ti la incondicional,
la mujer que va abriendo senderos de fuego para darte paso
la guerrera que por ti agarra su espada
soy aquella mujer que toma el coraje para seguir adelante
aún con todo mi dolor, aún con todo mi amor
porque el amor es mucho más grande que todo…

Contigo aprendí que el amor supera lo inimaginable
así agarro cada día con fuerza mi bastón para salir a las calles
sin saber qué me depara el destino, si se acerca mi muerte
valiente como el halcón…

Soy esa mujer que al parirte cobró fuerza
aquella mujer que siempre está a tus ojos
esa que quiere verte crecer, esa que confía en ti
esa que siempre te espera, la que para ti tiene las puertas abiertas
la de mil y un detalles
la que te parió con gusto
la que no se conforma con nada porque lo mejor quiere para ti
porque te lo mereces
y porque eres parte
de mi
mi corazón, una prolongación de mi cuerpo y de mi todo.

Y cuando de tus ojos caigan lágrimas de sangre…
Cuando sientas que alguien no te comprende,
cuando en tus ojos puedas ver como te rechazan,
cuando los que fueron tus amigos ya no te saluden
y sientas que no salga el sol por la mañana,
cuando olvides el poder de tu existencia y se te escape la vida
cuando el día se vuelva amargo y la noche tempestades
no te rindas, sigue adelante, continúa
y si te caes vuelve a levantarte
que yo,
hija mía
iré
allí donde vayas
estés donde estés.

Porque siempre te amo.

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